Me dicen que corte el hilo,
ese que un día nos unió.
Que te arranque de mis entrañas,
que borre tu rastro de mi corazón.
Me niego, resisto,
me aferro al pasado.
Te quiero soltar, lo juro,
pero… ¿y si puedo salvarnos?
Ese hilo me conecta
a una historia, a un lugar.
Fuiste mi refugio,
eso tuvo que ser verdad.
Tus ojos me miraban
con tanta ternura.
No sé cómo, desmontaste,
pieza a pieza, mi armadura.
Después, esas miradas
y todo ese cariño
mutaron en desprecio.
Tus palabras: un cuchillo.
Los recuerdos embusteros
no borran tu crueldad.
Me dijiste “te quiero”...
pero no supiste amar.
Al fin corto el hilo,
ese que un día nos unió.
Y al hacerlo, lo comprendo:
ya solo
lo sostenía
yo.
Añadir comentario
Comentarios